La entrenadora de Nueva Zelanda,
Jitka Klimkova, sabe lo que es sufrir un revés. Con su país natal, la
República Checa, estuvo a punto de clasificarse para la cita mundial en
un par de ocasiones, antes de que las grandes potencias europeas
impusieran su dominio en la recta final de la competición preliminar.
Ahora Klimkova emprende feliz la tarea de preparar a la nueva hornada de Nueva Zelanda
con vistas a la inminente Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA, a
celebrarse en Costa Rica. La labor, no obstante, no ha estado exenta de
contratiempos.
Como es habitual, el aislamiento geográfico de Nueva Zelanda
ha sido un obstáculo a la hora de disputar partidos internacionales. De
hecho, hasta ahora su experiencia colectiva se limita a tres encuentros
contra la vecina Australia. Por otro lado, las Kiwis viajarán a Costa Rica 2014 sin el beneficio que supone haber tomado parte en una competición clasificatoria.
