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En pleno mediodía de sábado, con un sol canicular intenso y en una cancha de césped recién regada, unas 400 chicas de diversos puntos de Guayaquil y localidades satélites lucharon por ser preseleccionadas en la primera convocatoria de fútbol femenino que realizó Barcelona, en el parque Samanes.
Esta era una tarea pendiente para el club más popular del país, que al igual que los otros equipos de la serie A deben cumplir una de las exigencias de la licencia de clubes: conformar su equipo femenino desde las categorías formativas.
